martes, 7 de julio de 2015

Cuando en Grecia se cayeron las mascaras




Omar Muñoz R
 
Maracaibo, 5 de julio de 2015

Desde Maracaibo, Venezuela decimos "No al Terrorismo Financiero Internacional en Grecia"



La decisión reciente del pueblo griego  debe ser analizada en un contexto más amplio para su comprensión, por supuesto que los límites de esa mirada superan las capacidades y los tiempos de lo que acá nos proponemos en una pocas líneas pero tomaremos en cuenta algunas líneas básicas para abordar tan compleja y actual situación

Lo primero de lo que queremos dejar constancia y que muchos minimizan es del impacto político que representa hacer la consulta al pueblo sobre los aspectos centrales del proceso de negociación, sabiéndose acosado en las condiciones exigidas para cumplir compromisos considerados ilegales, inmorales e ilegítimos, adquiridos por gobiernos anteriores sin el consentimiento del pueblo griego ni de las instituciones respectivas, ni de acuerdo a la más mínima normativa ética para hacer los préstamos (entre otras la obligación de comprar armas provistas por lo países de los bancos prestatarios y de no trasparentar las compras, de tomar prestamos de instituciones para pagar a los bancos), el gobierno griego asumió la responsabilidad de consultar sobre la aceptación de las condiciones que los cobradores hacían, lo que desató la furia de gobiernos y funcionarios de la UE y produjeron una serie de declaraciones vergonzantes sobre la valoración que de la democracia tiene en estas elites, convertían en casi un delito la llamada a la consulta, montaron enseguida una campaña, amparados en el aparto comunicacional legitimador del poder encubierto, desnaturalizando el hecho de la consulta convocada llegando incluso a plantar que el gobierno griego llamaba a la población a salirse de la zona euro cunado en verdad a lo que se convocaba era a aceptar o rechazar las condiciones que las autoridades de la troika exigían y, que a juicio del gobierno no solo eran inaceptable para la sociedad sino también humillantes, además de ello usaron su obligación de proveer los fondos para el mantenimiento de la liquidez bancaria como arma para crear pánico en la población.