miércoles, 26 de marzo de 2014

Por Kintto Lucas *
Mediaciones.
 
En 1993, en un artículo sobre la “cultura del silencio”, en la revista Chasqui de Ciespal decía que tener la palabra significa tener el poder. Aparentemente incluso bajo regímenes autoritarios todos hablan. Pero ¿de qué habla el pueblo? ¿A través de qué vías se expresa? Y recurriendo a Daniel Prieto Castillo agregaba: Existe una división social del poder decir, que consagra un orden social regido por las desigualdades.  Describía así una realidad que luego de veinte años no ha cambiado mucho.
 
De aquellos años en que analizaba la cultura del silencio, la comunicación desde la vida cotidiana, los intereses de los grandes medios y su necesaria democratización; a la actualidad en que las tecnologías de la comunicación van cambiando nuestras mentes como nos muestra Pascual Serrano en su libro La Comunicación Jibarizada, mucho se ha debatido sobre la democratización de la comunicación. Sin embargo, a pesar de los avances, la democratización de la comunicación sigue siendo una tarea pendiente, y la comunicación sigue siendo una especie de “Arca” a la que no todos pueden ingresar.


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