miércoles, 26 de febrero de 2014



 
#LaSalidaYa: Una tesis fallida, y otras consideraciones

Por Omar Muñoz Ramírez*


“La inteligencia fracasa cuando es incapaz de ajustarse a la realidad, de comprender lo que pasa o lo que nos pasa, de solucionar los problemas afectivos o sociales o políticos; cuando se equivoca sistemáticamente emprenden metas disparatadas, o se empeña en usar medios ineficaces; cuando desaprovecha las ocasiones, cuando decide amargarse la vida; cuando se  despeña por la crueldad o la violencia”.
José Antonio Marina, en La inteligencia fracasada.

De la cita escogida hay un par de términos claves para abordar la misma y asumirla en toda su extensión. Es el llamado a centrarnos en la inteligencia  con que actuamos y en la realidad que pretendemos interpretar, entendiendo que existen distintos planos para aproximarnos a una realidad determinada, tantos que sólo podríamos hablar de una realidad cuando exigimos su validación a partir de la específica experiencia vivencial, académica, teórica o especulativa de quien lo exige. También partimos de la condición humana del ser inteligente y la posibilidad  que el ejercicio de la misma conlleve a lograr los objetivos propuestos, si aceptamos con el profesor Marina que dice: “Llamo inteligencia  a la capacidad de un sujeto para dirigir su comportamiento, utilizando la  información captada, aprendida, elaborada y producida por sí mismo”. Mientras que para Humberto Maturana la Inteligencia es “la plasticidad conductual en un mundo cambiante”.