jueves, 20 de febrero de 2014



¿Dónde empieza España?

Cuarto Poder
20-02-2014 
 

La tragedia de Ceuta del pasado 6 de febrero oculta la normalidad de un país, España, en el que casi todos los días hay deportaciones de inmigrantes, en el que los CIEs son peores que las cárceles y en el que ser negro le vuelve a uno sospechoso de no ser más que humano; es decir, de no estar protegido por ninguna de las fuerzas que respaldan un pasaporte europeo: un ejército, una moneda, un Estado soberano. Los que son sólo humanos pueden ser tratados como perros. Por eso procuran esconderse, salir más bien de noche y evitar a la policía. 

Pero la escena de Ceuta tiene algo ejemplar. Es como una autodenuncia demagógica, la hipérbole inventada por algún altermundista radical para exponer la inhumanidad de las leyes de extranjería y manchar el buen nombre de la Guardia Civil. Parece mentira. No puede ser real. Es una caricatura, una exageración, un panfleto. Propaganda subversiva. Expresa con tanta exactitud el “espíritu” de la política migratoria de la UE que se diría, en efecto, “una escena”, una escenografía teatral montada con actores para denunciar la crueldad de nuestro gobierno. Sólo a la bruja Avería se le podría ocurrir una barbaridad semejante.