domingo, 3 de febrero de 2013

El Poder y la Torre



Posted By Jon Lee Anderson
On 28 de Enero, 2013 @ 10:55 In Actualidad,Ciudad

 
Estimados amigos



El propio Pdte Chavez ha considerado al periodista Jon Lee Anderson como un "amigo critico" del gobierno venezolano, es autor JLA de la mas y mejor comentada biografia sobre el Che Guevara e invitado permanaete a los talleres de la Fundacion Nuevo Periodismo que fundo y preside el Nobel  Gabriel Garcia en la ciudad de Cartagena, es un icono universal de la cronica y perfiles periodisticos sobre conflictos armados.


Es un documento que describe desde la observacion directa del autor, una realidad compleja y a mi juicio desencadenante a corto plazo de agudas tensiones sociales que deben ser abordadas con prontitud, de manera integral, con vision humanista y cientifica en resguardo de la paz social. nvito a leerlo y a reflexionar ante esta realidad.

Omar Muñoz
@munozromar

Torre Confinanzas

                                      Foto: Alberto Rojas – http://caracasshots.blogspot.com/
Jon Lee Anderson

El 11 de diciembre, Hugo Chávez Frías, el extravagante y radical presidente de Venezuela, se sometió a su cuarta cirugía contra el cáncer y desde entonces ha languidecido en un hospital de La Habana bajo una celosa guardia. Sólo familiares y allegados políticos cercanos —y, se presume, los hermanos Castro— tienen permiso para verlo. No ha habido ningún vídeo de él sonriendo desde su cama de hospital ni animando a sus seguidores. Funcionarios del gobierno reconocen que está experimentando “severas dificultades respiratorias”, a pesar de los rumores de que está bajo un coma inducido y conectado a un respirador. La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, visitó La Habana la semana pasada llevando una Biblia para Chávez. Y aunque no comentó si lo llegó a ver, tuiteó poco después: “Hasta siempre”. Los partidarios de Chávez insisten en que el presidente se está recuperando, y que incluso firmó un documento- una prueba de vida que se exhibió debidamente a la prensa. Pero el mensaje de Kirchner sonaba como un último adiós.