sábado, 6 de octubre de 2012


Diez personas atendieron el llamado del espacio  www.maracaibosolidaria.blogspot.com 
 y respondieron ¿Por qué votar por Chávez?





Omar Muñoz (Profesor Universitario): “Por su compromiso con los más necesitados, por su visión de país y por su posición ante los imperios del mundo”

Omar Muñoz B. (Empresario): Garantiza la continuidad de su política social, ya que los más necesitados no tienen una esperanza de mejorar  su calidad de vida con el otro candidato. Con Chávez, la ven y la pueden tocar .Cada barrio o comunidad tiene, por lo menos, uno de los grandes logros de esta revolución como es la Misión de Barrio Adentro, una escuela bolivariana, una consolidación de los servicios, mercal, una casa, algún beneficio económico (como pensión, madres del barrio, etc), la inserción a la universidad de esos sectores, etc... En fin, la dignificación de la persona de manera integral pensando en un colectivo.


Ana Nuñez  (Lcda. en Letras): Porque  despertó la conciencia política de nuestro país y su proyecto socialista, solidario, humanitario, garantiza la fortaleza de toda Latinoamérica.


Edson García (Economista): ha impulsado los cambios  para la inclusión del pueblo más necesitado, otorgándole lo que por Ley les pertenece, y que el Estado siempre le había negado, les dió voz para que pudieran expresarse y ser tomados en cuenta para sacudir y derrumbar las bases del modelo neoliberal enquistado en la sociedad. Gracias a Chávez,Venezuela cambio para siempre y junto a él daremos el gran salto hacia delante para ser una potencia a sus máximos niveles de desarrollo tanto social, agrícola, tecnológico y petrolero.
  
Ruth Jiménez: Porque es la posibilidad a futuro de una verdadera independencia.

Javier León (Profesor Universitario)
: Porque hay que poner a raya la dictadura de los banqueros.

David Muñoz (Secretario General del MEP-Maracaibo): “Porque garantiza la consolidación del socialismo y de la independencia total del país para beneficio de los más necesitados”

Franklin Puinche (Lcdo. Contaduría): “Garantiza la soberanía de nuestra industria petrolera, teniendo así la capacidad y voluntad de distribuir de mejor manera nuestra renta. De igual manera, se preocupa por las grandes necesidades de la población”


Luis Rondón (Obispo anglicano): Al observar los avances del proceso revolucionario en estos últimos 14 años de gobierno del Presidente Chávez, nadie puede negar el gran sentido humanista, social y cristiano que se le ha impuesto a una forma de gobernar que le ha permitido al pueblo humilde tener acceso a servicios gratuitos y de calidad en materia de alimentación, salud, educación, empleo, vivienda, entre otros beneficios, que sólo han sido posibles con esta visión de patria".



Nelson Barrios (Profesor Universitario):
"Chávez es el único candidato que garantiza los cambios que la sociedad venezolana necesita para evitar que la brecha entre pobres y ricos se siga ensanchando. O leído al revés: para que la inclusión social siga siendo el norte de la revolución bolivariana". La oposición en su ceguera no se ha percatado que por el camino que íbamos con la dominación AD-Copey, estábamos mas cerca de la guerra civil que con Chávez. Una de las virtudes de la revolución bolivariana es que ha canalizado positivamente la energía de los que no tenían otros medios de expresión distintos a la rabia, es decir los millones de pobres que se "tragaban" su arrechera porque no les quedaba más nada que hacer. Si intentaban hacer algo (protestar), el Estado de la burguesía les respondía con palo, plomo y cárcel. Eso se acabo con Chávez. Está bien que los que siempre tuvieron voz para todo, es decir los ricos y sus aliados ideológicos, crean que pueden volver a retomar el rumbo de Venezuela, eso es democracia, pero nos toca a nosotros evitar que eso suceda.



 Ana Acosta (Lcda.Educación Mención Inicial): Mi voto es para Chávez porque gracias a obras como el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano (Moltaban-Caracas):Doctor Gilberto Rodríguez Ochoa, miles de bebes tienen la oportunidad de seguir viviendo. Mi niña fue operada allí a los tres meses de edad. La operación me salía en aquel entonces (hace tres años) en 200 millones de los viejos en una clínica del este. Si no se operaba a esa edad su probabilidad de vida era cero  Además, por mi parte, yo pude  graduarme en la Universidad Bolivariana de Venezuela, ya tengo un diplomado y estoy haciendo un Post-grado. No sólo por mis beneficios personales es que voy a votar por Chávez. Mi voto es para él por lo que veo en la calle, porque la gente critica sin ver que el prójimo vive mejor. Los ricos critican, ya que, no pueden mirar al pobre hacia abajo. Por eso y por mucho más mi voto es para Chávez.


Berta Verga (Profesora Universitaria):
Hoy empiezo con un poema de Ludovico Silva, de su libro Tenebra (1964):
ESTO LO HE ENTREVISTO
Es triste estar sin algo que represente al mundo
en la gran ciudad solitaria.


  pero tenemos tu y yo, palabra mía,
algo que puede hacer temblar los cielos.
tenemos nuestra humanidad.
no hay cosa alguna que no soporte el hombre;
no hay la carne incesante
que sacie el hambre nuestra; no hay pan duro
que reviente esta encía furiosa.
no hay ciudad en el universo
que no esté sustentada sobre el hombre.


Hace unos días recibí este correo de Rafael Muñoz: «Buenos días, el blog www.maracaibosolidaria.blogspot.com tiene una pregunta: ¿Por qué votar por Hugo Chávez el próximo 7 de octubre? Esperamos tu respuesta». Hoy recibí la de Alexis Romero Salazar a la misma pregunta (que ya vi publicada en el blog de José Javier León).
Podría responder que en el poema de Ludovico Silva está la respuesta. Pero, a pesar de que eso es cierto, sería un artificio retórico. Me estaría escapando. Me estaría escondiendo detrás de Ludovico. Porque a quien le pregunta Rafael es a mí. A Berta Vega. Así que aquí está esta sintesis:

Cuando tuve 5 años crucé el Atlántico para vivir en un país de silencios prolongados, temerosos. Allí nadie votaba, pero yo no lo supe hasta mucho tiempo después. Era tanto el silencio que, a escondidas de los mayores, encontré las palabras de los libros y empecé a jugar con ellas. Allí empecé a encontrar respuestas y más preguntas. Cuando tuve 13 regresé a esta ciudad luminosa y de mil colores. Recuerdo haber preguntado por todas aquellas tarjetas moradas y con una oreja que casi cubrían la ciudad; me respondieron que era Luis Beltrán Prieto Figueroa, un candidato a la presidencia de Venezuela.

Todas las palabras de Maracaibo me estallaron en los oídos y allí se han quedado. En mi trato con la ciudad amé, para siempre, la brisa y las voces solidarias de sus habitantes. Mija, miamor, criatura, vos… me bailan en el corazón desde esos días. Corrí mucho hacia las voces que exclamaban ¡bertale!, hasta que me explicaron que esa palabra escondía la que verdaderamente querían decir. En los libros de la biblioteca, de la librería Cultural y en la calle encontré dialéctica, marxismo, justicia, socialismo, historia, sociedad, dependencia, América Latina, violencia, capitalismo, política, poesía... Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Colombia

Mi primer voto fue para José Vicente Rangel. Después, y en medio de las luchas diarias, siempre sería el voto nulo o la abstención. Nos tocó vivir una buena parte de la época adeco-copeyana del «acta mata voto», del «no me den, pónganme donde haiga» y del «quítate tú pa ponerme yo». Cuando cualquier político, adeco o copeyano, decía que «no iban a aumentar los precios de los artículos de primera necesidad», estos desaparecían inmediatamente para aparecer a los días, como por arte de magia, con el precio aumentado. En 1988, al de «manos a la obra» lo volvieron a poner en la presidencia. Y cuando obedeciendo a sus amos del FMI, en febrero de 1989, dictó el catecismo neoliberal aumentando la gasolina, los alimentos, el transporte, la luz, y un largo etcétera, «los invisibles» salieron a las calles a combatir la infamia. Todavía hoy no hay seguridad de cuántos venezolanos fueron asesinados por las «fuerzas de seguridad de la democracia representativa». Las palabras de esos años fueron hambre, miseria, desnutrición, injusticia, ladrones de cuello blanco, corrupción, deserción escolar, niños de la calle, perrarina, racismo, discriminación, subdesarrollo, exclusión…

El 4 de febrero de 1992 amanecimos con un golpe de estado. Y un hombre joven, militar, quien fue presentado como el cabecilla de la rebelión, me dijo desde el televisor «…lamentablemente, por ahora, los objetivos… compañeros… oigan al comandante Chávez… y yo, ante el país y ante ustedes, asumo la responsabilidad de este movimiento militar bolivariano…». Ese día lo intuí. Pero en los días siguientes, cuando encontré en las calles, en la boca y el corazón de la gente, las palabras compañeros, lealtad, por ahora, vendrán nuevas situaciones, el país tendrá que enrumbarse, asumo la responsabilidad… Lo supe. Ese era el tipo. Estaba en el rostro sonriente y esperanzado de la gente.

Volví a votar desde 1998. Y en todas por Chávez. Por el Pueblo-Chávez. Porque estamos haciendo hecho las palabras solidaridad, dignidad, justicia social. Porque estamos entendiendo que democracia participativa y protagónica es socialismo. Porque nosotros, el pueblo, estamos aquí con nuestra alegría. Hemos recuperado nuestra humanidad.