domingo, 5 de junio de 2011

El discurso que debió pronunciar el Presidente Zelaya a su llegada a Honduras



05-06-2011 
Parte de su discurso


Hoy hace un año once meses que fue expulsado violentamente de mi país. Mi pueblo me eligió para terminar el mandato constitucional hasta en febrero del 2010, pero los oligarcas de este país atribuyéndose la voluntad del pueblo y decidiendo con la lógica de las armas y la violencia le infirieron una honda herida a la institucionalidad del país. 

Pensaron que le estaban haciendo daño a Manuel Zelaya. Pensaron que la venganza contra sus decisiones populares, contra su forma de gobernar a favor de los pobres se consumaba con mi secuestro y mi extrañamiento. Creyeron que el pueblo estaba con ellos, porque en sus cabezas cuadradas solo cabe su falsa idea de que son los amos y señores del pensamiento y de la voluntad de las personas. Pero se equivocaron. Se equivocaron y se han vuelto a equivocar una y mil veces, porque este pueblo que tengo enfrente no es un pueblo de tontos. Este pueblo que tengo enfrente ha dado la lucha en la calles de la ciudad, en sus puestos de trabajos, en sus pueblos, en sus aldeas y en sus caseríos. Han soportado el embate de la bayoneta y el fusil oficial que ha amenazado incluso hasta sus pensamientos.