domingo, 2 de mayo de 2010

La educación le ganaría las elecciones a la polarización




Sobre las elecciones presidenciales en Colombia
 2010-2014

Al escuchar a Santos y Mockus, los candidatos con más opción de llegar a la Presidencia de la República según las últimas encuestas, es evidente que existe una diferencia de fondo entre sus dos propuestas.

Santos representa al gobierno de Uribe, ha sido uno de sus principales protagonistas. El candidato del Partido de la U dará continuidad a la "seguridad democrática", aun cuando ahora matiza su propuesta con la "prosperidad democrática". Con Santos presidente, el poder no cambiaría de manos, en lo esencial es la misma alianza que viene dirigiendo el país en los últimos años. El estilo de gobierno seguiría siendo la polarización, no obstante la presencia de Angelino Garzón como fórmula vice-presidencial.

Mockus, candidato del Partido Verde, expresa la voluntad de gobernar "con ética y legalidad democrática", de preservar el Estado de Derecho y respetar el Derecho Internacional. Eligiendo a Mockus, se supone, la educación le ganaría las elecciones a la polarización. En su propuesta de gobernabilidad, la pedagogía sería la herramienta fundamental para el cambio del comportamiento ciudadano. Con Mockus y Fajardo, su fórmula vice-presidencial, asistimos a una experiencia inédita en el mundo: un dúo de matemáticos presidiendo un partido político nuevo, con opción de poder.

En los temas agrario y social, el programa de Mockus tiene más de conservador que de renovador, y en lo económico no cuestiona el modelo neo-liberal. Comparado con el programa de izquierda democrática que propone Petro, candidato del Polo, el proyecto de Mockus es mucho menos reformador e incluso es más tímido que el programa de Pardo, candidato del Partido Liberal. De otro lado, frustradas las posibles alianzas para la primera vuelta, los candidatos con menor opción en las encuestas tienen razones para no declinar su aspiración presidencial antes del 30 de mayo. Está de por medio el reembolso de los costos de la campaña y la perspectiva de seguir jugando en la segunda vuelta ante los dos candidatos finalistas. De ahí la importancia de acompañar en la primera vuelta al candidato de su partido o primera preferencia.

La fuerza creciente de "ola verde" refleja la fatiga de muchos colombianos frente al gobierno de Uribe y la acogida que hoy tiene un proyecto político de centro, o percibido como tal, en un país en donde el péndulo de la opinión pública está a la derecha. La candidatura de Mockus ha generado un formidable fenómeno de opinión, en particular en la juventud urbana. Aparece ante los ojos de la gente como el cambio posible, y su imagen está ganando espacio con el "sin": sin pasado guerrillero, sin parapolítica, sin corrupción, sin política tradicional, respaldado por un partido sin antecedentes, sin disputas, sin sospechas, sin liderazgos excluyentes.

Así las cosas, los resultados de ambas vueltas serán entonces determinantes para el futuro inmediato de los partidos y, desde luego, una será la suerte de Colombia si Mockus es electo y otra si lo es Santos. En la segunda vuelta, el 20 de junio, el Polo seguramente contribuirá con sus votos al triunfo de Mockus en su condición de candidato alternativo. Otro tanto podría esperarse del liberalismo, puesto que Pardo ha jugado en los últimos tiempos un destacado papel de oposición. Algunos sectores del Partido Conservador, afines a Sanín, también podrían inclinarse por Mockus. En efecto, un nuevo gobierno que actúe con ética y legalidad es hoy para muchos la prioridad.


Mauricio Trujillo
Mayo de 2010