miércoles, 14 de abril de 2010

Jorge Enrique Botero:
''Últimos días en la selva: pieza periodística de mucho impacto''
 
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 ''Últimos días en la selva: pieza periodística de mucho impacto''
El periodista colombiano, Jorge Enrique Botero, revela un trabajo con inéditas imágenes sobre las últimas horas de los uniformados retenidos en las selvas de ese país a manos de las FARC, poniendo en evidencia la dolorosa realidad que implica para muchas familias sufrir una situación de conflicto armado en medio de esta antigua realidad.
Botero desmonta la irrealidad que quiere hacer ver el Gobierno colombiano de una guerrilla prácticamente derrotada. (Foto: teleSUR)
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TeleSUR _ 13/04/2010
En Colombia se ha desatado desde hace muchísimo tiempo, una verdadera persecución contra el periodismo independiente, tenemos uno de los récords más altos en la historia del mundo entero de asesinatos de periodistas.

El periodista colombiano, Jorge Enrique Botero, es conocido por ser un acucioso investigador y creador de trabajos audiovisuales que reflejan la realidad de los problemas de su país, con la participación de los auténticos protagonistas y la documentación necesaria que respaldan cada uno de sus contenidos.

En su más reciente trabajo: "Últimos días en la selva", el comunicador social muestra la verdadera cara de un conflicto que ha sufrido Colombia por años y que se ha recrudecido sin que haya habido una contundente presencia de los Gobiernos de turno.

Botero, ha colaborado con teleSUR en la elaboración de trabajos de calidad que evidencian la realidad del conflicto armado, las privaciones de libertad y la verdadera participación y trascendencia política de cada página de la historia colombiana que se ha preocupado por revelar.

A continuación, teleSUR transmite la entrevista íntegra:

El miércoles teleSUR estrena Reportajes, una producción suya, ¿qué se va a ver en "Últimos días en la selva"?

En "Últimos días en la selva" vamos a tener ocasión de ver imágenes inéditas, absolutamente exclusivas, auténticas primicias de lo que ocurrió los últimos días antes de las liberaciones de (Pablo Emilio) Moncayo, (Josué Daniel) Calvo y la entrega de los restos del mayor (Julián) Guevara.

Vamos a ver también una especie de inmersión en el tema de las personas que están en cautiverio, y vamos yo creo que a presentar una versión muy documental, vamos a tener documentos exclusivos que nos van a permitir acercarnos a esta realidad tan dolorosa.

¿Cómo llegan esas imágenes? Sobre todo por el cuestionamiento que se hizo cuando teleSUR difundió las imágenes que llegaron por correo electrónico a la redacción. ¿Este material de dónde sale?

Este material llega a mis manos en diversas etapas de los últimos días desde que se produjeron las liberaciones hasta hoy, y llegaron por diversas vías y yo he decidido incluirlas dentro del trabajo de Reportajes que estoy haciendo porque me pareció que son unas imágenes muy útiles para la narración que me planteo hacer yo.

Como les decía hace un momento son imágenes absolutamente exclusivas, no se han visto y retratan muy bien a mi modo de ver estos últimos días que pasaron estos hombres antes de recobrar su libertad.

A través de "Últimos días en la selva", vamos a entender sólo las liberaciones o se habla del conflicto armado, nos entierra en esa situación que se vive en Colombia, hasta dónde llega ese material?

Este material tiene la característica de que nos va a permitir conocer una faceta absolutamente ignota del conflicto, esos momentos previos a las liberaciones, la relación de las personas que estaban en cautiverio con los guerrilleros, la llegada de Piedad Córdoba a donde se producen las liberaciones, el encuentro de ellos con Piedad Córdoba, el enviado de la Iglesia Católica, la Cruz Roja Internacional, pero al mismo tiempo nos vamos a sumergir en un tema que a mi modo de ver va a causar muchas emociones es en el mundo del fallecido mayor de la Policía Julián Ernesto Guevara.

Por eso decía que hay un recorrido documental, hemos documentado desde el año 2000 la situación de Guevara, tenemos imágenes de Guevara desde sus primeros momentos de cautiverio, pasando por los que vivió en el 2003 cuando ya llevaba cinco años, posteriormente, la secuencia de hechos que ocurrieron hasta el anuncio de su muerte,  y esto se va a producir en el marco de un encuentro con su madre y también con quien fue su esposa.

Alguien que pasó a echarle una mirada al trabajo que estamos haciendo en la sala de edición dijo: "esto (en el caso de Guevara) pareciera un diálogo post mortem" entre la mamá, la esposa y el mayor de la Policía fallecido en cautiverio.

Muchas dudas y también muchas acusaciones se escucharon en plena liberación de Calvo y de Moncayo por haber difundido este tipo de imágenes. Se acusó a teleSUR como ser una agencia noticiosa de la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), y algo que mencionó incluso Moncayo, la guerrilla por más que no le guste a  nadie es algo que no se puede obviar.

Está ahí. Existe.

A través de estos testimonios, se busca generar un debate internacional? Porque en Colombia se conoce mucho eso, pero en otros ámbitos, esto qué puede colaborar en ese conocimiento y en esa búsqueda?

La verdad es que yo creo que la tarea de los medios en el tema del conflicto colombiano es vital, ha habido una distorsión mediática absolutamente preparada, calculada y yo diría que perversa para hacer una realidad distinta a la que existe en Colombia.

Este trabajo documental, este trabajo reporteril, este trabajo periodístico apunta un poco también en esa idea a demostrar que aquella versión que se está vendiendo internacionalmente de que en Colombia no hay un conflicto armado, que estamos frente a una guerrilla prácticamente derrotada, que es posible exterminar a esa guerrilla y a partir de eso construir una nueva Colombia es absolutamente falso.

En realidad lo que tenemos al frente desde el punto de vista visual, incontrovertible, es la existencia de una guerrilla que no sólo no parece en vías de extinción sino que parece haber asimilado los golpes del 2008, y estar en una actitud digamos muy a la ofensiva.

Lo que vamos a ver por ejemplo desde el punto de vista de imágenes, visual, muestra una guerrilla muy bien armada, con una gran capacidad de fuego, muestra también que esta guerrilla actúa en bastas zonas del territorio colombiano, puesto que las liberaciones se producen en el departamento del Meta, en el departamento del Guaviare, en el departamento del Caquetá, es decir, sin que sea un discurso para demostrar esto porque ese no es desde el punto de vista periodístico un propósito, por lo menos el mío,   quede en evidencia esto.

La pieza periodística que vamos a ver me parece a mí que abre otra polémica muy interesante que es la polémica sobre el uso de imágenes que llegan a los medios, que llegan a los periodistas. Por ejemplo, el caso reciente, lo recordará todo el canal teleSUR, el uso que se hizo de las imágenes de la operación Jaque, donde se usa un chaleco de teleSUR y emblemas de la Cruz Roja Internacional, falsos por supuesto, e imágenes grabadas por el Ejército colombiano que después son convertidas en un gran documental por el canal RCN de Colombia.

Que además no son un documental, son una especie de canto épico a aquella operación. Entonces, ahí está el debate, ¿es legítimo o no es legítimo?

Sabemos que el trabajo periodístico en Colombia no es nada fácil y usted avanzó en diferentes momentos clave en ese conflicto armado en mostrar esas realidades, rostros, testimonios. ¿Qué pasa en la actualidad teniendo en cuenta toda esta polémica y todo lo que se puede venir luego de difundir estas imágenes para usted y para quienes trabajan para usted?

En Colombia se ha desatado desde hace muchísimo tiempo, una verdadera persecución contra el periodismo independiente, tenemos uno de los récords más altos en la historia del mundo entero de asesinatos de periodistas.

Durante diez años el promedio de asesinatos de periodistas fue de uno mensualmente, esta cifra ha descendido pero se acaba de producir el asesinato de un comunicador en el departamento de Córdoba al norte de Colombia, son decenas, yo diría que centenares el número de periodistas, de colegas que han tenido que salir o de sus regiones o del país para preservar su vida en virtud de las amenazas constantes de que son objeto.

Además de eso, quienes ejercemos el periodismo desde orillas distintas a la unanimidad que reina en este momento en los grandes medios de comunicación en Colombia, somos objeto de seguimiento, de amenazas, de señalamientos públicos abiertos de parte de funcionarios del Estado que acusan a cualquier voz disidente de ser apologistas del terrorismo.

En una columna de derecha que apoya al presidente (Álvaro) Uribe, el señor José Obdulio Gavidia, se pregunta en la columna del periódico "El Tiempo", ¿por qué yo no estoy preso? Que yo debería estar preso porque mi trabajo consiste básicamente en ser apologista del terrorismo.

Hacer periodismo en Colombia tiene sus avatares, tiene sus dificultades en este momento, pero yo creo que la misma persistencia y la misma perseverancia, en tratar de mostrar todos los ángulos de la realidad, son lo que hacen que uno también esté de alguna manera protegido.