miércoles, 10 de febrero de 2010

Industria hollywoodense justifica invasión a Venezuela


El cineasta venezolana Carlos Azpúrua sostiene que el filme TheExpendables
tiene elementos bien claros y simbologías precisas que hacen analogía 
con Venezuela. (Foto: Archivo) 

El guión está listo, las escenas grabadas, sólo un retraso en la postproducción impidió que se estrenara en abril ¿el 11?. El día no se menciona, pero sí el mes para un nuevo ataque internacional contra Venezuela.

En agosto será estrenado The Expendables, una película bélica ambientada en "algún país de Latinoamérica", dirigida y protagonizada por Sylvester Stallone y en la que participan otros actores conocidos por sus famosas actuaciones en rodajes de guerra y violencia.

La relación entre Venezuela y Estados Unidos, durante los dos períodos que permaneció Bush en la Casa Blanca, tuvo momentos de tensión, consecuencia de las políticas guerreristas y de intentos de invasión de Washington en el mundo. 

Además, el apoyo y participación del gobierno de Bush al golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en abril de 2002 hicieron aún más tensas las relaciones.

Desde la instauración en el país de la Revolución Bolivariana, los ataques internacionales contra Venezuela no han cesado. Las trasnacionales de la información y la prensa privada nacional son partícipes de estos, acompañados de otros medios, como la industria hollywoodense y empresas del entretenimiento virtual.

En la película de Stallone, el gobierno de "Estados Unidos, con ayuda de otras naciones, arma, en secreto, un equipo con su personal militar más capacitado para derrocar a un dictador que ha causado estragos en algún país de América Latina durante más de 20 años", se desprende en la sinopsis publicada en el portal que publicita ese largometraje.

La justificación es porque ha violado la política exterior. En la trama se busca "terminar con la vida del dictador". Lo mismo con los "gobiernos que lo respaldan".

La mención de Venezuela no se hace en el largometraje, pero en el sitio web de la película, además de hablar de "algún país de Latinoamérica" en la sinopsis, se muestra en su trailer a soldados con boinas rojas, quienes pertenecen al ejército del "dictador" a asesinar.

El cineasta venezolano Carlos Azpúrua advirtió que "están preparando el terreno. Esta película tiene elementos bien claros y simbologías precisas que hacen analogía con Venezuela".
Azpúrua manifestó que no ha visto The Expendables, pero sí señaló que está al tanto de la trama de este largometraje y destacó que el cine es una herramienta de "penetración ideológica". Y, especialmente el estadounidense, "nos ha penetrado con este tipo de películas que justifican una invasión con personajes emblemáticos".

"La trama de esta película justifica una posible invasión a Venezuela, tal como ha sucedido con países árabes", dijo el creador venezolano.
Azpúrua además detalló que la industria cinematográfica estadounidense entretiene "preparando el terreno de acciones políticas y militares".

Este tipo de películas, argumentó el director del filme Amaneció de Golpe, es un anticipo comunicacional:"Condiciona al espectador para asumir de manera pasiva la invasión a un país. Le da lógica a la invasión".

"Éste (The Expendables) es el ejemplo más burdo y evidente de lo que ha sacado la industria norteamericana", indicó, y ante esto, apuntó que el Estado debería actuar, "sobre todo en una situación política, nacional e internacional, como en la que vivimos".

"Entender el cine norteamericano es entender al modelo norteamericano", añadió.
 

Antecedentes

Venezuela es un importante exportador de petróleo a Estados Unidos. En 2006 se anunció la salida del videojuego Mercenaries 2: World in Flames, de la empresa estadounidense Pandemic Studios.

La misión del jugador, encarnado en un soldado de tipo caucásico, es la de derrocar a "un tirano hambriento de poder que altera el suministro de petróleo del país suramericano, desatando una invasión que convierte al país en una zona de guerra", citan en la presentación del juego, en su sitio web, sus creadores.

En Mercenaries 2 las escenas tridimensionales trasladan a paisajes urbanos, selváticos e instalaciones petroleras, evidentemente de las zonas donde se extrae crudo venezolano y de Caracas, la capital venezolana.

Incluso, en una imagen de la capital venezolana con edificios derribados tras un ataque, se puede ver una sede de la petrolera estatal Pdvsa con el logo original de la empresa.

Otro caso similar es Avatar, de James Cameron, el país (Venezuela) es mencionado en los primeros minutos de la película. En este largometraje futurista, su protagonista, un veterano de guerra norteamericano, llega a otro planeta y le dice a los habitantes de éste que él venía de invadir a Venezuela.

Emma Grand/ABN