martes, 15 de diciembre de 2009


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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2009

Documental sobre el dúo Calle 13

CUBARTE


Hacía días que en el 31 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, yo necesitaba que me estremecieran las emociones y me lo proporcionó el documental: Calle 13-Sin mapa, concebido bajo la dirección de Marc de Beaufort.

El documental consiste en una caravana de los integrantes del dúo Calle 13, integrados por los hermanastros René Pérez Joglar y Eduardo José Cabra Martínez de Puerto Rico, ellos emprenden la cruzada por algunos lugares del Caribe que nos une: Perú, Venezuela, Colombia. Un encuentro con la raíz, con los indígenas que enfrentaron los cañones y los arcabuces, que asumieron la pobreza, frente a los tremebundos conquistadores.

Los chicos de Calle 13 dejaron por un tiempo los lujosos hoteles de “Cinco Estrellas”, para encontrarse con la miseria de la vida, la dura tarea que enfrenta el hombre en los avatares de este mundo de desigualdades.

Estos músicos que ahora disfrutan la riqueza que produce la industria musical, no pueden estar de espaldas a una realidad cruda de niños sin alimentos, ni atenciones médicas. Ellos se han parado en escenarios de lujo como el Luna Park de Buenos Aires, New Orleans Jazz / Heritage Festival USA o el Estadio Olímpico Atahualpa de Ecuador.

En el documental suben a otros escenarios no menos altos, pero desconocidos u olvidados como la cima de las montañas de Perú donde gente casi suicida va a buscar oro a como de lugar. Visitan la magnificencia de Macho Pichu, para deslumbrarse de la maravilla de los antiguos incas. Van hasta el Amazonas en canoas. Llegan hasta la zona candente de la frontera entre Venezuela y Colombia. Causa estupor ver a estos jóvenes pasar la prueba de vivir entre gente que sobrevive a prueba de todo.

Todo el documental lo van tejiendo de chistes, de gracia juvenil, pero de compromiso moral, de comprensión de la vida. Van meditando en voz alta sobre los problemas del mundo. Todo hecho con mucho ingenio tanto por los actores como por el director Marc de Beaufort, quien cámara en mano sube a lo más alto de las montañas latinoamericanas a riesgo de explotar como un siquitraca, bajo la presión atmosférica de seis mil pies sobre el mar. “Nosotros no quisimos seguir cantando cositas lindas para complacer a jóvenes aturdidos y aburridos; queremos decir las bárbaras verdades –dicen René y Eduardo-, no podemos estar de espaldas a tanta injusticia. Cantamos ahora canciones con un contenido político, enviamos un mensaje de amor y solidaridad. Mi familia es completa de izquierda, escribimos canciones contra el FBI, contra los policías asesinos y a favor de los luchadores por el nacionalismo de Puerto Rico, no somos artistas indiferentes”.

Los artistas boricuas son amantes fieles y perseverantes de Cuba, “Mi papá visitó Cuba muchas veces, mi hermana ha estado en los campamentos de brigadas solidarias en Cuba. Hemos reiterado nuestro interés en visitar Cuba y cantar a nuestros hermanos de la pena; es un proyecto que ya tiene dos años”. Calle 13, son dos chicos talentosos, inteligentes, rebeldes con causa y luchadores por las mejores causas. Son atrevidos y audaces. Tocan temas muy candentes, con una música que anda por el hip hop, la bossanova, la salsa, la electrónica, el reguetón. Son amigos de los cubanos Orishas, andan en la misma cuerda musical.

Nos alegra esta avanzada del documental de Calle 13-Sin mapa, en este 31 Festival, y seguramente pronto tendremos a los esperados músicos amigos. Como dice Silvio Rodríguez, “Menos mal que existen”.