martes, 29 de diciembre de 2009

Perlitas del sepelio de Rafael Caldera PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Aporrea.org
lunes, 28 de diciembre de 2009

28-12-09. A continuación algunas perlitas del sepelio de Rafael Caldera, último presidente de la IV República.


En el acto del sepelio fue colocada una gran bandera con SIETE estrellas

El Himno Nacional de ese sepelio fue interpretado por un coro de voces del Sistema Nacional de Orquestas ( José Antonio Abreu)

Al culminar el himno, algunos asistentes gritaron: "¡Viva la democracia!, ¡abajo el totalitarismo!, ¡viva Rafael Caldera!".

Perlitas de su último mensaje:

“Es necesario retomar la lucha para sacar a la República del triste estado en que la ha sumido una autocracia ineficiente”.

“Es preciso detener el retroceso político que sufrimos y poner remedio a la disgregación social”

“En América Latina se ha usado y abusado del término ‘revolución’ hasta el punto que los pueblos se van tornando escépticos ante su reiterada invocación”

“Venezuela debe vivir en libertad, con una democracia verdadera donde se respeten los derechos humanos”

“De nuevo presenciamos cómo se combaten los extremos del liberalismo económico y el socialismo colectivista. Y de nuevo hemos constatado el fracaso de ambas posturas”.

“Vemos en la América Latina la propaganda de nuevas manifestaciones de socialismo, que sólo han traído dictadura y miseria allí donde han sido gobierno, como en la hermana nación cubana”.

“La democracia que hemos defendido es una democracia con sentido social. Una democracia donde se valore y se proteja el trabajo, pieza fundamental de la civilización”.


“Una sociedad democrática que enaltezca la familia, célula de la vida social. Por eso un gran empeño nuestro fue siempre la construcción de viviendas”.

“El instinto certero de las masas desconfía de la revolución sin libertad, de la revolución que menosprecia la libertad, de la revolución que amenaza con extinguir la libertad”.


“Los propios regímenes políticos que niegan el pluralismo ideológico y establecen una organización estatal a base de una exclusiva concepción doctrinaria, no niegan la existencia del partido sino su multiplicidad, y caen en el sistema de partido único, oficial y totalitario”.

“Me llena de esperanza para el porvenir de nuestra nación la conciencia clara de que hay una nueva juventud que lucha por la libertad y quiere cambiar los actuales rumbos negativos”.

Opinen, pues, los Aporreadores.