viernes, 27 de noviembre de 2009


Portada :: América Latina :: Golpe de estado militar en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2009

Entrevista a René Novoa, poeta y editor del periódico
El Libertador, habla desde la clandestinidad
"Las elecciones del 29 de noviembre son un segundo golpe de Estado"

El Clarín de Chile / Rebelión


En entrevista con Clarín.cl René Novoa (1976), poeta y editor del periódico El Libertador, habla desde la clandestinidad: “Hace dos semanas el usurpador Roberto Micheletti y Martha Alvarado pidieron los documentos de El Libertador, nos quieren cerrar, incluso recibimos la información de un operativo militar que harían de noche para clausurar el periódico, así que todos en la sala de redacción nos vimos obligados a salir del edificio, estamos en la clandestinidad”

Entre el caos golpista y el estado de emergencia decretado por la dictadura, René Novoa prepara la edición del libro: Autopsia para un Jazmín (2010), con su poesía ha participado en las antologías: Colección Sensibilidades (Madrid, 2002); Letras Libres (Madrid, 2005); Papel de Oficio (Tegucigalpa, 2005); Sociedad Anónima (Tegucigalpa, 2007) y El mundo tiene alas (Miami, 2009).

René Novoa es consciente de las amenazas del régimen de facto, el 28 de septiembre, agentes encubiertos del ejército hondureño secuestraron y torturaron al fotógrafo Delmer Membreño (después presentaba quemaduras de cigarro y golpes en el cuerpo y en el rostro), la semana pasada el editor fotográfico de El Libertador –Delmer Membreño- salió al exilio con destino a Santiago de Chile. El poeta y editor René Novoa asegura sin tapujos: “Honduras es un país secuestrado por la dictadura (…) el Comisionado de Derechos Humanos, que es el que por Ley debe protegernos, forma parte de la dictadura: Ramón Custodio es un fósil del Estado y ves al Fiscal general y al Fiscal adjunto involucrados en el golpe de Estado, el pleno de la Corte Suprema participa de los crímenes de lesa humanidad, aquí no tienes garantías”

MC.- René, debo admitir que antes de viajar a Tegucigalpa no tenía antecedentes del periódico El Libertador, ¿quiénes lo fundan?, ¿desde el principio decidieron el perfil editorial?

RN.- El proyecto comienza en el año 2003, la idea es del periodista Johnny Lagos, pero comenzamos a circular el 20 de mayo de 2004; recuerdo que Johnny estuvo durante 10 años madurando la idea de crear un periódico y decidió irse de los medios tradicionales y fundar El Libertador, precisamente porque dentro de los medios todo es censura, incluso le siguen ofreciendo dinero por no publicar algunos artículos de su autoría, pero nunca aceptó, los dueños de los medios suelen cobrar esa plata y luego dan absurdas explicaciones sobre por qué no salió de la imprenta un reportaje polémico. La única manera de decir lo que pasa en nuestro país es a través de un medio independiente, El Libertador fue cofundado por Francisco Javier Membreño y con un grupo de periodistas jóvenes, habían organizado un proyecto artístico homónimo para recaudar el dinero y fundar El Libertador, porque a diferencia del resto de medios de comunicación hondureños, nosotros venimos del pueblo, andamos en bus, no somos de familias oligarcas; El Libertador en Honduras es un proyecto ilógico, porque aquí se cree que sólo con plata fundarás una empresa, sin embargo lo único que necesitas es una idea brillante, mucha gente cree en El Libertador, la primera edición fue diagramada e impresa y los pago de facturas se hicieron después, Johnny llegó a acuerdos y los acreedores extendieron el plazo de pago. Yo llegué en julio de 2004 porque creí en el proyecto, a la fecha todos hacemos de todo, El Libertador me formó como editor, como reportero y redactor, hasta ayudaba en la circulación, iba con mi maleta repleta de periódicos a las Embajadas, a los organismos internacionales, con los banqueros, incluso el director distribuía el periódico. Por eso el lector se identifica con El Libertador, somos 6 millones de hondureños los que transitamos por la línea de la pobreza y nadie habla de la miseria; originalmente El Libertador sería un semanario, pero por estrategia de mercado Johnny Lagos decidió editarlo de forma mensual, hubo dos experimentos: El Nuevo Día y El Periódico –circularon diariamente- y les resultó imposible competir con medios establecidos como La Tribuna y El Heraldo, para evitar ese fracaso El Libertador se imprime mes con mes para así captar lectores, en algún momento seremos un quincenario, un semanario hasta llegar a la edición diaria.

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