viernes, 13 de noviembre de 2009



Su destrucción fue más que un símbolo, el acontecimiento se dotó de un mensaje: nunca más deberían levantarse muros políticos, ni ideológicos. La humanidad había aprendido la lección. Ahora bien, cuando muchos se sintieron libres y partícipes de un nuevo mundo sin muros, otros han ido emergiendo, esta vez dentro del propio capitalismo. Éstos son visibles para unos pero invisibles para otros. Siempre han existido y tienen nombre; son el muro del hambre, la explotación, el colonialismo, la xenofobia y el racismo.

Por: Marcos Roitman Rosenmann

El mundo se encontraba dividido entre países comunistas y mundo libre. La guerra era total y se mostraba en todas las dimensiones de la vida cotidiana. Desde el lenguaje propagandístico hasta lo sutil de las películas de espías o los inocentes cómics donde los buenos y los malos siempre eran los mismos. En Occidente no existía mayor vergüenza que el Muro de Berlín y así fue adjetivado. Tras el llamado telón de acero se encontraban las tinieblas, el frío, el hambre, la falta de libertad y un sistema perverso e inhumano.

Ver mñas: http://telesurtv.net/noticias/opinion/1470/cuando-cayo-el-muro-de-berlin-otros-lo-remplazaron/