martes, 13 de octubre de 2009

Venezuela está fuera de mundial, pero el afecto permanece inalterado

¿Qué quieren que les diga?. Me siento mal y pensé tres o cuatro veces antes de escribir esta columna. Que la "musa de la inspiración" estaba de parranda y no la encontraba. Que escribí tres o cuatro columnas diferentes y como no quedé convencido las borré antes de publicarlas. Que el peso de volver a estar eliminado es duro una vez más y que tendré que llevarlo en hombros durante los próximos años. Que me obstiné viendo cómo Paraguay nos la metía dos veces y nosotros nos empezábamos a cargar de rabia. Sé que algunos evadieron el mal rato cambiando de canal a ver si encontraban consuelo en la novela o el noticiero de la emisora vecina. Igual siempre regresamos y como esas cosas signadas por las premoniciones terminaron retornando al mismo canal y en eso ya estábamos perdiendo por 2 a 0. Que por ahí volvimos a cambiar de canal y mientras intentábamos distracción escuchamos el grito desde la casa del vecino celebrando el gol de Rondón y nos lo perdimos. Así nos quedamos hasta el final de esta película de 17 fechas.