sábado, 31 de octubre de 2009

Alrededor de un millón de mexicanos trabajan para narcos

El director de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares (Cocyp), indicó que ante la pobreza que impera en el medio rural mexicano, muchos ciudadanos se han visto obligados a participar en actividades ilícitas relacionadas al narcotráfico.

TeleSUR _
Un estudio de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares (COcyp) de México registró que alrededor de un millón de personas trabajan para el narcotráfico en la nación, de las cuales un 20 por ciento son mujeres, hecho que el organismo atribuye a "la carencia de políticas públicas para mitigar la pobreza".
Durante el II Encuentro Nacional de Mujeres Líderes de Cocyp, el presidente de la organización José Jacobo Femat, denunció que ante la falta de empleos para mujeres pertenecientes a sectores rurales "el sector femenino ha visto como alternativa participar en la siembra, producción, elaboración y distribución de drogas".
"Lo anterior demuestra lo erróneo de las políticas públicas del Gobierno federal para mitigar la pobreza en el medio rural con sus programas asistencialista", puntualizó.Femat explicó que "la inequidad de género y la falta de oportunidades para tener un empleo lícito", es el origen de la situación, a la que calificó como "un fenómeno alarmante".
De acuerdo al presidente de la Cocyp los estados donde se registran más mujeres dedicadas a tareas vinculadas al narcotráfico son Chihuahua, Sonora, Durango, en el norte del país, y en Guerrero (sur), donde "hay poblaciones enteras viviendo de esta economía" ilícita.Según los datos estadísticos procesados por el Cocyp, las personas que se dedican en el medio rural mexicano al negocio de la droga obtienen entre "cinco mil y diez mil pesos semanales" (entre 384 y 770 millones de dólares), agrega la nota.
Por su parte, el líder de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), Álvaro López, dijo el jueves que unos 600 mil jornaleros han sido atraídos por los carteles para cultivar (marihuana y amapola).
México es uno de los principales países del mundo que enfrenta las consecuencias del crimen organizado, sobre todo en los departamentos fronterizos con Estados Unidos, país calificado como el mayor consumidor del mundo.