domingo, 4 de octubre de 2009

10/09/2009

Economía, economistas y poder mediático

Al desaparecido economista J. K. Galbraith, le preguntaron sobre los desacuerdos entre los economistas, a lo cual respondió: “Si un economista es demasiado alabado por los ricos, hay que ponerse en guardia”. Igualmente señaló: “Las razones de las diferencias de opinión [entre los economistas] son múltiples. En la base está el interés personal de cada economista”.

Un economista al servicio de un gran banco, probablemente no se arriesgará a exponer conclusiones contrarias a los intereses de la firma. Sus opiniones, más que obedecer a una honestidad profesional, están condicionadas por el vínculo que tiene con la nómina de la firma. Sus juicios serán diferentes a los del economista empleado por un sindicato obrero.

Este mismo razonamiento es válido para las opiniones económicas que los medios de comunicación, vinculados con grupos económicos, expresan en sus páginas o pantallas de TV. Por éstas desfila un conjunto de economistas que defienden al capitalismo como mejor e históricamente definitivo sistema social. Cuando hablan del “interés nacional” se refieren al interés de los empresarios, para ellos la “nación” equivale a la “corporación” transnacional.

Recientemente, han surgido proyectos editoriales que se dedican a los temas económicos. Estas iniciativas son bienvenidas si prometen contribuir con la divulgación de la información económica y al debate. Sin embargo, una simple mirada revela que inclinan la balanza hacia matrices de opinión claramente interesadas. Predominan los enfoques ortodoxos de derecha, convirtiéndolos en eficientes escuelas de la ideología neoliberal. Dan posibilidad de que otro economista heterodoxo opine, pero para terminar sitiándolo.

Es común que utilicen argumentos como “el excesivo gasto público”, o “la enorme sobrevaluación cambiaria”, el “exceso de liquidez monetaria”, o la “la falta de libertad”. Detrás de estas ideas, hay un cálculo de los interesados en engordar sus ganancias. Sin duda, la noticia económica es negocio (para unos pocos especuladores).

José Félix Rivas Alvarado

Economista, Director del BCV