domingo, 27 de septiembre de 2009

PARTE DE LA MANIFESTACIÓN CONTRA EL GOBIERNO NARCOPARAMILITAR 25 DE SEPTIEMBRE.

Ayer viernes 25 de septiembre a las cuatro de la tarde, nos encontrábamos un grupo de personas reunidas frente al Monumento a los Héroes, con la intención de marchar pacíficamente por las calles de Bogotá; manifestando nuestro rechazo al señor Álvaro Uribe Vélez y a su Gobierno Narcoparamilitar, contando con nuestro derecho de protesta, de acuerdo al articulo 20 de la constitución política colombiana.

Estábamos organizando las pancartas, coordinando por dónde se iba a marchar y esperando al menos a veinte compañeros más para iniciar. Cuando de repente, vemos como se acercan policías desde todas las direcciones y sin preguntarnos nada, empiezan a agredirnos verbal y físicamente; violando nuestro derecho a la libre expresión e irrespetándonos brutalmente. Intentamos dialogar con alguno de los policías, pero esto no se logró por su actitud grosera y agresiva frente a nosotros.

Un compañero pidió al oficial que se identificara, así como lo estábamos haciendo nosotros; éste no lo quiso hacer y como si fuera poco se enfureció; ocultando su nerviosismo con insultos y palabras provocadoras. Una pelada fue golpeada sin ninguna justificación, la persiguieron hasta la esquina sur oriental del Monumento y la regresaron bestialmente del pelo, hasta llevarla a las escaleras, donde se encontraba al principio.

Cuando nos requisaron, sujetaron a tres compañeros violentamente, los empujaron contra el suelo y nuevamente los golpearon. Mientras los demás intentábamos impedir este abuso, a Daniel lo tenían arrinconado contra el pedestal del Libertador, según ellos porque no quería cooperar y su conducta no era adecuada. Miren quienes hablan de conducta!

Pasaron aproximadamente diez minutos mientras estuvimos retenidos, en un momento me escapé de los tombos y fui a llamar por teléfono pidiendo apoyo y colaboración; mientras a Daniel, a Diego y a Lucas, los metían a la fuerza a un furgón de la policía. Al verlos en esa situación me acerqué de nuevo y protesté, asustada pero enfurecida porque se los estaban llevando quién sabe para donde, ya estando allí, uno de los policías ordenó subirme a mi también, éste me agarro bruscamente de los brazos y me sacudió y empujó varias veces exigiendo que suba inmediatamente "por las buenas o por las malas". Afortunadamente vimos a un hombre que estaba grabando lo ocurrido, esperamos haga público el vídeo lo mas pronto posible.

Una vez dentro del camión y viendo que no había vuelta atrás decidimos arengar a la gente que estaba en las calles, denunciando nuestra condición y llamando a la protesta. A lo que las fuerzas represivas respondieron, después de golpearnos, obligándonos a montarnos en una panel cerrada para acallar nuestras voces y ocultar el hecho. Posteriormente nos trasladaron a la estación de menores de la treinta con doce, ya que uno de nuestros compañeros era menor de edad y lo acusaban de agredir a un policía; hecho que fue accidental, producto del forcejeo en el brutal intento por subirlo al camión. Nos bajaron en la estación y nos dijeron que dejarían a Daniel por los cargos de lesiones personales a un patrullero. Exigimos que permitieran la entrada de alguno de nosotros para que fuera su acompañante dado que es menor de edad, derecho básico que le fue negado.

Hicimos presencia hasta las diez, presionando su liberación, la cual no se realizó anoche. Los agentes nos anunciaron que hoy al medio día saldría libre, esperamos que así sea.

Agradecemos a la gente que nos acompañó, a pesar de todo quedó demostrado que sí somos capaces de pelear por este país y que el Miedo no es algo que nos caracterice. Cagada por las trescientas setenta y siete personas que, habiéndose comprometido a asistir, le fallaron a la Patria y a la palabra. Fuimos quince, muchachos, solo quince los que estuvimos poniéndole el pecho a la tiranía y demostrando que la falta de montonera no nos amilana y se compensa con el coraje.