domingo, 27 de septiembre de 2009

Hoy es el Día Mundial del Corazón
Grace Viloria - Maracaibo

Es un poco más grande que un puño. Está dividido en cuatro cavidades: dos superiores, llamadas aurículas, y dos inferiores, llamadas ventrículos. Su función es impulsar la sangre mediante los movimientos de sístole y diástole. Se trata del corazón, órgano principal del cuerpo humano.

Gustavo Bustamante, médico internista y coordinador del Instituto de Cardiopatías Cardiovasculares de la Universidad del Zulia, lo define como un músculo que actúa como una bomba para llevar la sangre y demás nutrientes, a través de los vasos sanguíneos, por todo el cuerpo. Este bombeo continuo es el que hace posible que los demás órganos cumplan con sus funciones y actividades enzimáticas. El especialista explicó que la presión que ejerce la sangre contra la pared de las arterias se conoce como tensión arterial, la cual debe permanecer siempre en los valores normales, de lo contrario, se tratará de pacientes hipertensos.

Su rango máximo debe estar en 140 la sistólica y 90 la diastólica. Precisó que la sistólica es una contracción que hace el corazón para expulsar la sangre, bien sea de una aurícula o de un ventrículo; y la diastólica es la encargada de relajar los ventrículos o aurículas para recibir la sangre.

Desde el año 2000, cada 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón. Fue una iniciativa de la Federación Mundial del Corazón avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cómo es por dentro

El corazón está compuesto principalmente por tres tipos de músculos cardíacos que se clasifican en dos grupos: los de contracción y los de la excitación. Dentro de los músculos de contracción están el auricular y ventricular, mientras que en los de excitación resaltan las fibras musculares excitadoras y conductoras. Se sitúa en la parte inferior del mediastino medio, región comprendida entre el pericardio y la porción anterior de la bifurcación traqueal. Está rodeado por una membrana fibrosa gruesa llamada pericardio. Está envuelto laxamente por el saco pericardio, que es seroso y de doble pared que lo encierra. El pericardio está formado por una capa parietal y una capa visceral. Rodeando a la capa de pericardio parietal está la fibrosa, formado por tejido conectivo y adiposo. La capa serosa del pericardio interior secreta líquido pericardio que lubrica la superficie del corazón para aislarlo y evitar la fricción mecánica que sufre durante la contracción. Las capas fibrosas externas lo protegen y separan.

De especial cuidado

Son muchos los factores de riesgo que pueden afectar el funcionamiento del corazón. Gustavo Bustamante, médico internista y coordinador del Instituto de Cardiopatías Cardiovasculares de la Universidad del Zulia, indicó que si bien es cierto que tomar pequeñas cantidades de alcohol es bueno, hacerlo en exceso puede causar efectos negativos sobre los vasos cardíacos y llevar al paciente a ser hipertenso o sufrir otro tipo de patología cardiovascular. Otros de los factores negativos son la obesidad, el sedentarismo y el tabaco. “Los pacientes que llevan una vida donde está presente cualquiera de estos factores tiene más posibilidades de sufrir del corazón, que el que tiene una vida sana”. Entre sus recomendaciones principales resaltan una rutina de ejercicios, una buena alimentación, asistir al cardiólogo regularmente y evitar, en lo posible, los factores de riesgo indicados.