viernes, 18 de septiembre de 2009

Darwin Romero

No pretendo ser aguafiestas, ni mucho menos cuestionar las intenciones de Juanes, pero es que estadísticamente no ha transcurrido el tiempo suficiente como para que aparezca otro Gandhi. Todavía no sé, a qué paz se refiere el compatriota cantautor, ni a quiénes se la está pidiendo… ni para quiénes la quiere. Cuando cantó junto con sus colegas en la frontera colombo-venezolana no se refirió ni a las víctimas, ni a los victimarios. En ese momento había un fuerte conflicto diplomático entre Venezuela, Colombia y Ecuador, porque el ejército neogranadino violó flagrantemente la soberanía de un país vecino. Entonces ¿a quién le estaba pidiendo Juanes la Paz?, ¿a Correa, a Chávez, o a Uribe? Me imagino que él me respondería: a los tres. ¡Claro! La respuesta más elemental. Pero es que la vaina no es tan equilibrada hermano… porque, ni Venezuela, ni Ecuador han violado la soberanía de nadie. Es tú presidente quien insiste en meternos a los gringos aquí. Por si no lo sabías, los bombarderos que ingresaron irregularmente a territorio ecuatoriano en aquella ocasión, salieron de una base militar norteamericana y en estos momentos se están instalando en nuestra Colombia siete bases gringas más. O es que no te habéis dado cuenta hombre. Vos creéis que se puede vivir en paz con esa amenaza latente. Perdoname pero aquel espectáculo de Cúcuta no fue más que circo sin pan… o paz y circo.

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