martes, 29 de septiembre de 2009

Durante una comparecencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para explicar el papel de Brasil en la crisis de Honduras, el canciller Celso Amorin señaló que la presencia del presidente constitucional de Honduras en su sede diplomática en Tegucigalpa representa un hecho positivo.
TeleSUR _

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, defendió este martes ante el Senado de su país la presencia del presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, en la embajada brasileña en Tegucigalpa desde el pasado 22 de septiembre, y afirmó que el hecho conduce a un diálogo que antes no existía.
"La presencia de Zelaya es vista como un factor positivo, propiciador del diálogo que no estaba ocurriendo", afirmó Amorim.En este sentido, Amorim señaló que "lo que está en juego es el destino de la democracia, por lo menos de América Central, donde la tolerancia podría inspirar otros golpes en la región".
Por tal razón instó a que se resuelva la situación en Honduras ya que de no ser así "habrá elecciones cuya ilegitimidad tiene que ser contestada".
Amorin destacó que Brasil no debe ser quien negocie, según él esa función le corresponde a la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el presidente costarricense, Óscar Arias.Asimismo, reiteró que el gobierno brasileño en Honduras desconocía las intenciones del presidente constitucional de Honduras Manuel Zelaya hasta media hora antes de aparecer ante la embajada del país amazónico en Tegucigalpa.
Por su parte, los senadores brasileños aprobaron un documento de "rechazo al cerco policial a la embajada de Brasil", impuesto por el régimen de facto de Roberto Micheletti, que desde hace más de una semana implantó una fuerte represión con el uso gases tóxicos y ruido ensordecedor en los alrededores de la sede diplomática.
Brasil negó avión a Manuel Zelaya.
Durante la reunión del senado, Amorim, informó que él personalmente le negó al presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, un avión que pretendía usar para regresar a su país.
"Voy a contar aquí algo que no fue hecho público. Fue pedido un avión brasileño para que el presidente Zelaya regresase y nosotros se lo denegamos", agregó.
El canciller señaló que la petición le fue hecha telefónicamente por el propio Zelaya, quien le solicitó el avión porque sabia que Brasil había cedido uno al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, para viajar a Tegucigalpa después del golpe militar del pasado 28 de junio , con la intención de mediar en el conflicto.