viernes, 18 de septiembre de 2009

“Afrodescendiente” también etiqueta
Texto: Luis Fuenmayor Toro

Llamar a quien tiene la piel obscura o determinados rasgos faciales o el pelo ensortijado como afrodescendiente no sólo es un error biológico-genético, sino también socio-cultural, a la vez de que sigue siendo profundamente racista.

El término fue acuñado en alguno de esos congresos de gente “muy preparada”, pero que no sabe realmente dónde está parada y termina por trabajar para quienes sí tienen claro cómo manipularlos y ponerlos a sus servicios.

Las agencias de inteligencia estadounidenses trabajan permanentemente con el propósito de engañar al mundo y convencerlo de sus bondades como nación y de su disposición al sacrificio en cualquier país del mundo, en defensa de los intereses de la humanidad, los cuales en realidad constituyen sus propios intereses más de presionar por trasladarnos su forma de vida, su comida chatarra, su lenguaje y sus costumbres, también se las han arreglado para exportarnos sus graves problemas internos, los raciales entre ellos.
Los proyectan hacia nuestros países, como si su existencia constituyera una cosa natural de la humanidad y estuvieran presentes en todas partes. Sus viejas discriminaciones las resuelven creándole nuevos nombres, lo que supuestamente hace desaparecer la exclusión como por arte de magia.

Así, llamando afrodescendientes a los negros se termina con el racismo en EE UU y, de paso, se lo extiende a otras latitudes donde era inexistente o existía en muchísimo menor grado. De esta transmisión se ocupan sociólogos que son operacionalmente sus mercenarios. Venezuela no es un país donde exista una importante discriminación racial. Nuestra discriminación es social con el pobre y el muy pobre.

Desde la conquista misma hubo un mestizaje muy grande por lo que los siglos dieron origen a un venezolano con los mejores atributos de las distintas etnias participantes. Esta realidad hace falsa la existencia de afrodescendientes como grupos apartados del resto de la sociedad, ni en Barlovento se ve una cosa de esa naturaleza. Los venezolanos tenemos genes hispánicos, aborígenes, del África negra, árabes y muchos más:
Asiáticos, italianos, portugueses, alemanes y otros. Luego quien acepta que se le clasifique por sólo un tipo de sus genes está de hecho renunciando al resto de su impronta genética.el punto de vista socio-cultural la situación es todavía más clara, pues fue España quien nos legó la mayor herencia, lo cual es lógico pues fue la nación que se impuso, sin que esto quiera decir que no se tenga elementos culturales fuertes de otros grupos. Para no referirnos sino a los más importante legados:

El lenguaje y la lecto-escritura, con los cuales nos comunicamos, pensamos, hacemos abstracciones y percibimos el mundo que nos rodea. Podríamos citar, además, a la religión profesada por la mayoría, el vestir, la gastronomía, las costumbres, el arte, en síntesis, la cultura como un todo complejo que caracteriza a las naciones.

Ex rector de la UCV