miércoles, 16 de septiembre de 2009

16-09-2009

Régimen de facto en Honduras no podrá sostenerse hasta noviembre
La oposición nacional al golpe de Estado se convierte en fuerza social

Una destacada investigadora hondureña considera que los partidarios del golpe no serán capaces de sostener su apoyo al régimen de facto hasta las elecciones de noviembre.La Directora de Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Leticia Salomón, sostiene que nadie previó la amplia oposición al derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, producido el 28 de junio de 2009. Ahora, después de más de dos meses, el país está en gran medida aislado de la comunidad internacional y diversos sectores de la sociedad hondureña siguen protestando a diario en las calles. Como resultado de ello, Salomón estima que los costos para los conspiradores golpistas se han convertido en una carga demasiado pesada.
La socióloga y economista, que trabaja en el Centro de Documentación de Honduras, se resiste a especular sobre cómo el régimen golpista podría caer, a la vez que expresa preocupaciones frente a la mayor participación de militares y sectores empresariales en los asuntos políticos; pero, dice: "Hay un hecho que es cierto, no se puede mantener este gobierno hasta noviembre, al día de las elecciones. Y no se va a mantener por varias razones. No solamente por la protesta social que está en las calles”, sino porque choca con los intereses de los empresarios y de los políticos".
En su opinión, el sector empresarial de Honduras jugó un papel clave en el golpe de Estado. Aquellos empresarios "que pensaban que un golpe de Estado era cuestión de miles de dólares y nada más, ya llevan miles y millones invertidos en esto. Y no solamente de dinero que han sacado de su bolsillo, sino del impacto económico de la toma de carreteras, de los paros, y de la huelga. Los mismos empresarios reconocen que eso ha sido terrible para ellos y por ello, un fuerte sector de empresarios ha empezado a presionar para que le encuentren una salida, porque ya han llegado al límite de lo aceptable del costo económico del golpe".