martes, 11 de agosto de 2009

La Unasur aprobó “reunión urgente” por bases militares

Una “reunión urgente” acordaron ayer los presidentes de Unasur, en su segunda cumbre celebrada en Quito, para tratar la crisis que ha generado la instalación de bases militares de EE UU en Colombia.

El encuentro, que todavía no tiene fecha, se realizará en Argentina. El presidente Lula da Silva propuso invitar a Barack Obama. Ante sus homólogos, el jefe del Estado venezolano, Hugo Chávez, insistió en el “peligro de guerra” que, a su juicio, representa la llegada de militares de EE UU a Colombia.

En la cumbre no hubo consenso para condenar al Gobierno de Uribe por el acuerdo.
“Cumplo con mi obligación moral de alertar: vientos de guerra comienzan a soplar”, afirmó Hugo Chávez.

A pesar de que en el documento final de la cumbre de Unasur no fue condenado el polémico pacto militar entre Bogotá y Washington, sobre la instalación de bases norteamericanas en Colombia, los mandatarios estuvieron de acuerdo en proponer una cita presidencial extraordinaria para tratar este asunto.

Los miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) decidieron no pronunciarse sobre el tema en esta reunión (...)”, según informó el Jefe de Estado ecuatoriano, Rafael Correa.

El Mandatario dijo que inicialmente se fijó una cita de cancilleres y ministros de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, para el 24 de agosto en Quito, pero posteriormente se planteó también una cumbre presidencial en Buenos Aires, sin fecha determinada aún.

Correa señaló que la reunión se haría en Buenos Aires, Argentina, a lo que la presidente de ese país, Cristina Fernández, dijo que aceptaba y aseguró que “se encargará personalmente de invitar al presidente colombiano”, Álvaro Uribe, quien no asistió ayer al encuentro de mandatarios del Unasur.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, pidió a su vez convocar en algún momento a Washington, específicamente al presidente Barack Obama, para dialogar sobre su nuevo pacto militar con Bogotá, que ha puesto en jaque a la región.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, no desaprovechó su derecho de palabra para introducir el tema, aunque no estaba en agenda.

Chávez advirtió sobre “los vientos de guerra” que soplan en la región por la intención de Colombia de permitirle a Estados Unidos de usar sus bases militares.

“Cumplo con mi obligación moral de alertar: vientos de guerra comienzan a soplar”, afirmó.

Los presidentes de Brasil, Lula da Silva; de Argentina, Cristina Fernández; Evo Morales, de Bolivia; y el paraguayo Fernando Lugo también expresaron su preocupación sobre este asunto.

A todo ésto, la vicecanciller colombiana, Clemencia Forero, defendió la decisión de su Gobierno, y dijo que EE UU tendrá un acceso limitado que no afectará a terceros.

Colombia descartó luego su asistencia a una próxima reunión de ministros de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas, si la cita se realiza en Quito como está previsto, según una fuente oficial.